Resumen:Desde que se advirtieran los trastornos de la vinculación (Bowlby, 1958) las categorías de apego se han ido ampliando según aumentaba la edad de los menores observados. Sin embargo, el apego se sigue limitado a los procesos madurativos que concurren durante la primera infancia. El apego como teoría clave para comprender el desarrollo evolutivo debería incorporar procesos madurativos relevantes de la segunda infancia como es el desarrollo moral. La construcción de un relato moral es necesaria para explicar una realidad subjetiva y compleja. Si el relato moral no se construye de manera satisfactoria se produce un trastorno del mismo que da lugar a una nueva categoría de apegos, los apegos alienados. Esta nueva categoría de apegos (subdivididos en beligerantes, abatidos e invadidos) da visibilidad a las características propias de la segunda infancia y posibilita un continuo teórico desde los primeros meses de vida hasta la edad adulta (AU).